Respirar por la boca durante el entrenamiento es como manejar en segunda velocidad. La respiración nasal te mantiene más tranquilo a intensidades altas y te ayuda a controlar el ritmo. El problema: bajo esfuerzo, la nariz se siente pequeña — y para la tercera repetición ya estás jalando aire por la boca. Pneuma abre la puerta: una tira nasal suave como seda que levanta tus fosas nasales para que aguantes más tiempo respirando por la nariz. Resiste el sudor, se flexiona con tu cara y no se rinde antes que tú. Del calentamiento a la última ronda. Respira por la nariz.